Descripción
Hay casas que se construyen con planos… y hay calles que se construyen con historia. Esta residencia
pertenece a lo segundo.
Ubicada en una de las primeras calles de Juriquilla, esta propiedad se encuentra en un entorno donde
grandes familias, a lo largo de los años, eligieron construir con amplitud, visión y permanencia. Terrenos
generosos de mil metros, árboles que no se plantaron para decorar, sino para quedarse. Aquí el tiempo
no pasó rápido: echó raíces.
Al frente y al fondo, el jardín se despliega como un escenario vivo. Nogales y ficus de gran tamaño,
testigos silenciosos de décadas, cuentan la historia de una calle madura, sólida, elegante. Árboles que
hoy no se compran, se heredan. Que dan sombra, carácter y una sensación inmediata de hogar
verdadero.
La casa respira calma. No hay prisa, no hay ruido innecesario. La calle es tranquila, habitada por
quienes valoran la privacidad, el espacio y la continuidad. No es una zona de rotación; es un lugar donde
la gente permanece.
La cercanía con el Club de Golf Juriquilla y el Hotel Hacienda Misión aporta una dimensión especial:
tradición, naturaleza y vida social en equilibrio. Al mismo tiempo, el corredor universitario cercano
mantiene viva la zona, cuidada y activa, sin perder su esencia residencial.
Uno de los mayores privilegios de esta propiedad es su colindancia posterior con los terrenos de la
UNAM, un extenso pulmón natural que conserva flora y fauna autóctona. Desde ahí, se puede salir a
caminar, hacer paseos tipo hiking, convivir con la naturaleza, salir con las mascotas o simplemente
perderse un rato entre senderos, árboles y silencio.
La distribución de la casa acompaña este estilo de vida. Los espacios sociales invitan a compartir,
mientras que el despacho independiente ofrece un refugio de concentración y privacidad total. Es una
casa que entiende que hoy se vive, se trabaja, se convive y se descansa en un mismo lugar, pero no
todo al mismo tiempo.
Esta no es una propiedad para quien busca solo una casa. Es para quien busca pertenecer a un
entorno, vivir con amplitud, naturaleza y legado. Un lugar que no se siente nuevo; se siente correcto.